Warhol dejó dicho que en estos nuevos tiempos, todos tendremos nuestros cinco minutos de fama. Antonio Infante Amasa más conocido, o mejor dicho, sólo conocido como El Tony, no tiene ni idea de quién era Warhol. Y casi seguro que en el súper donde trabaja como repartidor ni siquiera haya latas de Campbell.
Pero El Tony tiene muy claro que quiere llegar a lo más alto. Quiere triunfar, ser famoso, hacer lo que ahora hace cada fin de semana: bakala, pirulas y botellines de Lanjarón. Pero subvencionado a golpe de exclusivas.
Y este libro, corrosivo dicen algunos, cuenta la primera etapa de ese viaje iniciático en busca del Santo Grial de la fama.

2 comentarios:
¡Por fin inauguro los comentarios de un blog! ¿Será éste mi minuto de gloria 2.0?
Felicidades por el libro, Óscar. No quiero desvelar nada, pero prometo a todo el que lo compre que se entretendrá un rato. Seguro que muchos aprenden unos cuantos truquis del famoseo...
¡Viva El Tony!
P.D.: ¿Para cuándo la película? :)
Me fascina la velocidad de este libro: todo el tiempo pasan cosas. Eso hace que la expectativa se incremente al pasar cada página.
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